
Técnicos
e investigadores de Intel acaban de crear una red Wi-Fi capaz de enviar
y recibir señales a una distancia de hasta 100 kilómetros. Para
presentarla conectaron sus oficinas en San Francisco con los
laboratorios Space Science Lab a varios kilómetros de distancia.
Según los técnicos encargados de la investigación, se trata de una
red Wi-Fi al uso pero que utiliza software modificado para conseguir
una mayor amplitud en la transmisión de datos.
De acuerdo al portal especializado Baquía.com, este proyecto no está
destinado en principio a las redes europeas o norteamericanas, ya que
la conocida empresa de chips apuesta por promover esta iniciativa en
países con mercados emergentes.
La infraestructura en estos lugares es, por el momento, bastante
débil por lo que una red inalámbrica de estas características ayudaría
a sus sistemas de comunicación.
El proyecto se basa en la instalación de antenas Wi-Fi en diferentes
poblaciones, separadas entre sí por decenas de kilómetros, y que
servirán de receptoras y emisoras de datos.
Este
tipo de tecnología se nutre de la misma idea que la red WiMax en la que
muchas empresas, entre ellas Intel, están trabajando actualmente.
La principal diferencia sería el costo ya que instalar una antena
WiMax supondría un desembolso de entre 15.000 y 20.000 dólares mientras
que una Wi-Fi no llegaría a los 800.
Por el momento Intel ya confirmó que a finales de este año llevará a
cabo una prueba en Uganda y, además, Pakistán y otros países con
situaciones similares podrían estar interesados.